Anónimo: Palabra que viene del griego y a su vez del latín.
Del Latín (prefijo) a: sin.
Nominus: nombre.
Anónimo: Sin nombre.
Anónimo, a.
1. adj. Dicho de una obra o de un escrito: Que no lleva el nombre de su autor. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de un autor: Cuyo nombre se desconoce. U. t. c. s. m.
3. adj. Com. Dicho de una compañía o de una sociedad: Que se forma por acciones, con responsabilidad circunscrita al capital que estas representan.
4. m. Carta o papel sin firma en que, por lo común, se dice algo ofensivo o desagradable.
5. m. Secreto del autor que oculta su nombre. Conservar el anónimo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados.
........................................................................................................................................................................
Todo este escrito e información sobre a la palabra "anónimo", se debe a lo siguiente:
Hay personas que me preguntan sobre el idioma y también insultan. Yo quisiera contestarles, pero no siempre vale el esfuerzo.
En una explicación que hice sobre "acentuación en adjetivos y pronobres mostrativos", alguien escribió esto:
Anónimo dijo...
sexo ok todas las noches h.p
Todos los comentarios al blog de MNB, aparecen antes en su Correo, por eso se sabe cuándo llegan.
Siempre estos anónimos los escriben en mensajes antiguos, escritos en temas de hace 1 año o más.
¿Hay gente que tiene tiempo para algo tan torpe y de poca importancia?
Alguno de Uds., sabe cómo se puede identificar a estos anónimos que me llegan y me desconciertan?
Muchas gracias.
Abrazos cariñosos a todos.
lunes, enero 14, 2008
miércoles, enero 09, 2008
¿POR QUÉ NO TE CALLAS? - ¿SACAR DE LAS CASILLAS?
SACAR DE LAS CASILLAS:
ESO HIZO EL MALEDUCADO DE HUGO CHÁVEZ CON EL REY JUAN CARLOS.
Lo mismo que sacar a uno de quicio, la expresión "sacar a uno de sus casillas" significa, según el DRAE: "alterar su método de vida" o "hacerle perder la paciencia".
Casilla es diminutivo de casa.
Ya, Cejador decía que "esta expresión parece tomada del ajedrez" y alude a las casillas de este juego.
Según José María Iribarren, el sacar a uno de sus casillas proviene, no del ajedrez, sino del juego de las tablas reales, muy semejante al chaquete.
Iribarren cita el Diccionario de autoridades (1926-39):
"Las tablas reales es un juego que se hace entre dos personas sobre un tablero que tiene doce casas a cada lado, huecas, en forma de semicírculo, y que juega con quince piezas cada uno, redondas como las de las damas, unas blancas y otras negras.
Colócanse en diferentes casas del tablero, poniendo en cada una cierto número de piezas para armar el juego.
Juégase con dos dados, y según los números que salen, se juegan dos piezas, o una misma si halla casa hueca donde entrar, y si la encuentra ocupada con una pieza sola (que entonces se llama tabla) la puede echar fuera del juego (la puede sacar de su casilla, digo yo), y ha de volver a entrar por el principio del tablero."
Dice así el referido Diccionario de Autoridades:
CASILLAS:
1.- En los juegos de tablas reales es lo mismo que casas.
2. - Sacarle a uno de sus casillas.
3.- Inquietarle, hacerle perder la paciencia .
Aparte de esto, la expresión sacar a otro de sus casillas se acomoda mucho mejor al juego de tablas reales –donde las casillas son huecos semicirculares en los que se alojan las piezas– que al juego de ajedrez, donde el tablero es liso.
(Iribarren, José María: El porqué de los dichos. Madrid: Aguilar, 1956.)
ESO HIZO EL MALEDUCADO DE HUGO CHÁVEZ CON EL REY JUAN CARLOS.
Lo mismo que sacar a uno de quicio, la expresión "sacar a uno de sus casillas" significa, según el DRAE: "alterar su método de vida" o "hacerle perder la paciencia".
Casilla es diminutivo de casa.
Ya, Cejador decía que "esta expresión parece tomada del ajedrez" y alude a las casillas de este juego.
Según José María Iribarren, el sacar a uno de sus casillas proviene, no del ajedrez, sino del juego de las tablas reales, muy semejante al chaquete.
Iribarren cita el Diccionario de autoridades (1926-39):
"Las tablas reales es un juego que se hace entre dos personas sobre un tablero que tiene doce casas a cada lado, huecas, en forma de semicírculo, y que juega con quince piezas cada uno, redondas como las de las damas, unas blancas y otras negras.
Colócanse en diferentes casas del tablero, poniendo en cada una cierto número de piezas para armar el juego.
Juégase con dos dados, y según los números que salen, se juegan dos piezas, o una misma si halla casa hueca donde entrar, y si la encuentra ocupada con una pieza sola (que entonces se llama tabla) la puede echar fuera del juego (la puede sacar de su casilla, digo yo), y ha de volver a entrar por el principio del tablero."
Dice así el referido Diccionario de Autoridades:
CASILLAS:
1.- En los juegos de tablas reales es lo mismo que casas.
2. - Sacarle a uno de sus casillas.
3.- Inquietarle, hacerle perder la paciencia .
Aparte de esto, la expresión sacar a otro de sus casillas se acomoda mucho mejor al juego de tablas reales –donde las casillas son huecos semicirculares en los que se alojan las piezas– que al juego de ajedrez, donde el tablero es liso.
(Iribarren, José María: El porqué de los dichos. Madrid: Aguilar, 1956.)
domingo, enero 06, 2008
6 DE ENERO Y EPIFANÍA.
La Epifanía (por etimología del griego: επιφάνεια significa: "manifestación; un fenómeno milagroso") es una fiesta religiosa cristiana en la que Jesús toma una presencia humana en la tierra, es decir Jesús se "da a conocer".
El término Epifanía es utilizado, según Giacomo Cannobio, en los Setenta para traducir el concepto de "Gloria de Dios" que indica las huellas de su paso o, más simplemente su presencia.
En el Nuevo Testamento, en las Cartas Paulinas tardías, se refiere a la entrada de Cristo en el mundo, presentada como la del emperador que viene a tomar posesión de su reino ( Del latín: adventus, de ahí el tiempo de Adviento como preparación a la Navidad).
A partir de este significado, el término de usó en Oriente para indicar la manifestación de Cristo en la carne y a continuación, a partir del siglo IX, para designar la fiesta de la Revelación de Jesús al mundo pagano. Esta es la fiesta que se sigue celebrando el día 6 de enero.
En la narración de la Biblia, Jesús se dio a conocer a diferentes personas y en diferentes momentos, pero el mundo cristiano celebra como Epifanías tres eventos, a saber:
1.- La Epifanía ante los Reyes Magos (tal y como se relata en Mateo 2, 1-12) y que es celebrada el día 6 de enero de cada año.
2.- La Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán.
3.- La Epifanía a sus discípulos y comienzo de su vida pública con el milagro en Caná en el que inicia su actuación pública.
En realidad la Fiesta de Epifanía que más se celebra es la que corresponde al día 6 de enero de cada año en la que los tres Reyes Magos, según la tradición (en las traducciones de Biblias Protestantes, y ya actualmente en las últimas traducciones de las Biblias Católicas, elaboradas en colaboración ecuménica e interconfesional, se menciona el adjetivo sabios) denominados: Gaspar, Melchor y Baltasar que aparecen del oriente para adorar la primera manifestación de Jesús como niño ofreciendo tres regalos simbólicos: oro, incienso y mirra.
En realidad, la Biblia no habla del número de los magos, o sabios, ni tampoco de sus nombres. Ha sido la tradición posterior la que ha identificado su número y nombres.
El término Epifanía es utilizado, según Giacomo Cannobio, en los Setenta para traducir el concepto de "Gloria de Dios" que indica las huellas de su paso o, más simplemente su presencia.
En el Nuevo Testamento, en las Cartas Paulinas tardías, se refiere a la entrada de Cristo en el mundo, presentada como la del emperador que viene a tomar posesión de su reino ( Del latín: adventus, de ahí el tiempo de Adviento como preparación a la Navidad).
A partir de este significado, el término de usó en Oriente para indicar la manifestación de Cristo en la carne y a continuación, a partir del siglo IX, para designar la fiesta de la Revelación de Jesús al mundo pagano. Esta es la fiesta que se sigue celebrando el día 6 de enero.
En la narración de la Biblia, Jesús se dio a conocer a diferentes personas y en diferentes momentos, pero el mundo cristiano celebra como Epifanías tres eventos, a saber:
1.- La Epifanía ante los Reyes Magos (tal y como se relata en Mateo 2, 1-12) y que es celebrada el día 6 de enero de cada año.
2.- La Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán.
3.- La Epifanía a sus discípulos y comienzo de su vida pública con el milagro en Caná en el que inicia su actuación pública.
En realidad la Fiesta de Epifanía que más se celebra es la que corresponde al día 6 de enero de cada año en la que los tres Reyes Magos, según la tradición (en las traducciones de Biblias Protestantes, y ya actualmente en las últimas traducciones de las Biblias Católicas, elaboradas en colaboración ecuménica e interconfesional, se menciona el adjetivo sabios) denominados: Gaspar, Melchor y Baltasar que aparecen del oriente para adorar la primera manifestación de Jesús como niño ofreciendo tres regalos simbólicos: oro, incienso y mirra.
En realidad, la Biblia no habla del número de los magos, o sabios, ni tampoco de sus nombres. Ha sido la tradición posterior la que ha identificado su número y nombres.
miércoles, enero 02, 2008
BRONCEADOR,PRODUCTO NECESARIO EN VERANO.
BRONCEADOR:
Este producto que usamos tanto en esta época del año tiene su origen en Italia.
Todos sabemos qué es un bronceador, pero también es entretenido conocer la historia de la palabra.
El bronceador es la sustancia cosmética que favorece el bronceado de la piel (valga la redundancia). En Chile hablamos de "adquirir el color fascinante".
Para entender el origen de este vocablo, es preciso indagar en la voz broncear.
La primera acepción de esta palabra señala lo siguiente: dar color del bronce.
La segunda indica: dar color moreno a la piel, por la acción del sol o de un agente artificial.
En consecuencia, las expresiones bronceador y broncear nacen del sustantivo bronce, porque la piel adquiere la tonalidad de este cuerpo metálico, aleación de cobre con estaño.
A su vez, la locución bronce halla su génesis en el nombre de la ciudad Brindisi, porque en el pasado se hizo célebre por la calidad de las aleaciones que obtenían sus artesanos metalúrgicos.
"Palabras con Historia."
(Héctor Véliz Meza)
Este producto que usamos tanto en esta época del año tiene su origen en Italia.
Todos sabemos qué es un bronceador, pero también es entretenido conocer la historia de la palabra.
El bronceador es la sustancia cosmética que favorece el bronceado de la piel (valga la redundancia). En Chile hablamos de "adquirir el color fascinante".
Para entender el origen de este vocablo, es preciso indagar en la voz broncear.
La primera acepción de esta palabra señala lo siguiente: dar color del bronce.
La segunda indica: dar color moreno a la piel, por la acción del sol o de un agente artificial.
En consecuencia, las expresiones bronceador y broncear nacen del sustantivo bronce, porque la piel adquiere la tonalidad de este cuerpo metálico, aleación de cobre con estaño.
A su vez, la locución bronce halla su génesis en el nombre de la ciudad Brindisi, porque en el pasado se hizo célebre por la calidad de las aleaciones que obtenían sus artesanos metalúrgicos.
"Palabras con Historia."
(Héctor Véliz Meza)
domingo, diciembre 30, 2007
AÑO NUEVO : UNA FECHA CON HISTORIA.
UNA FECHA CON HISTORIA.
El Año Nuevo es una de las fiestas más antiguas y fue celebrada por primera vez 4000 años atrás en la antigua Babilonia.
Sin embargo, no siempre se ha celebrado el 1º de Enero.
Los babilonios festejaban Año Nuevo el 23 de Marzo, cuando la nueva siembra era plantada tarde o temprano.
Todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares se repetían, los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas.
Los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebración e instauraron un ciclo festivo de 11 días, que comenzaba cuando la primavera llegaba a los jardines de Babilonia.
Durante esta fiesta, el rey era enviado lejos para que la gente pudiera hacer lo que quisiera por un par de días.
Al final de la festividad, el rey regresaba y todo el mundo volvía a su trabajo.
Los egipcios también recibían con juerga las señales de un Nuevo Año.
El festejo comenzaba cuando el río Nilo empezaba a crecer y el caudal se hacía propicio para la siembra y el cultivo.
Los romanos celebraban la llegada del año en Marzo.
En el año 46 Antes de Cristo, el emperador Julio César creó el calendario que usamos hoy, y estableció el 1 de Enero como el comienzo del año, sincronizándolo con el movimiento del sol.
Desde entonces, en casi todo el mundo se celebra la llegada del año el 1º de Enero.
Según la tradición judeo -cristiana, el 1º de Enero coincide con la circuncisión de Cristo, ocho días después de su nacimiento, cuando recibe el nombre de Jesús.
En los países regidos por el calendario gregoriano, la celebración de Año Nuevo se festeja el 1º de Enero, fecha de carácter universal, incluso en países con sus propias celebraciones de Año Nuevo, como China.
A TODOS MIS AMIGOS (AS) LES DESEO UN ¡¡¡ FELIZ AÑO 2008 !!!
El Año Nuevo es una de las fiestas más antiguas y fue celebrada por primera vez 4000 años atrás en la antigua Babilonia.
Sin embargo, no siempre se ha celebrado el 1º de Enero.
Los babilonios festejaban Año Nuevo el 23 de Marzo, cuando la nueva siembra era plantada tarde o temprano.
Todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares se repetían, los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas.
Los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebración e instauraron un ciclo festivo de 11 días, que comenzaba cuando la primavera llegaba a los jardines de Babilonia.
Durante esta fiesta, el rey era enviado lejos para que la gente pudiera hacer lo que quisiera por un par de días.
Al final de la festividad, el rey regresaba y todo el mundo volvía a su trabajo.
Los egipcios también recibían con juerga las señales de un Nuevo Año.
El festejo comenzaba cuando el río Nilo empezaba a crecer y el caudal se hacía propicio para la siembra y el cultivo.
Los romanos celebraban la llegada del año en Marzo.
En el año 46 Antes de Cristo, el emperador Julio César creó el calendario que usamos hoy, y estableció el 1 de Enero como el comienzo del año, sincronizándolo con el movimiento del sol.
Desde entonces, en casi todo el mundo se celebra la llegada del año el 1º de Enero.
Según la tradición judeo -cristiana, el 1º de Enero coincide con la circuncisión de Cristo, ocho días después de su nacimiento, cuando recibe el nombre de Jesús.
En los países regidos por el calendario gregoriano, la celebración de Año Nuevo se festeja el 1º de Enero, fecha de carácter universal, incluso en países con sus propias celebraciones de Año Nuevo, como China.
A TODOS MIS AMIGOS (AS) LES DESEO UN ¡¡¡ FELIZ AÑO 2008 !!!
miércoles, diciembre 26, 2007
¿QUÉ RELACIÓN HABRÍA CON LA PALABRA YUGULAR Y ASESINO?
Yugular:
Es el nombre de una vena que recibe la sangre del cerebro, de la cara y del cuello. Desemboca en la vena subclavia, situada debajo de la clavícula.
Proviene del latín vulgar jugularis, del latín clásico jugulus, -i (clavícula, garganta, cuello), diminutivo de jugum (yugo), vinculada ésta a jungo -ngere (juntar, unir, uncir).
La yugular es uno de los principales vasos que se cortan al degollar a alguien; por esa razón, los clásicos latinos usaban el verbo jugulo, -are para referirse al acto de degollar, y jugulator, -oris significaba ‘degollador’ y, por extensión, ‘matador’, ‘asesino’.
Nota de MNB:
Fuerte el vocablo. Tenemos que saber los significados, origen e historia de las palabras, aunque nos duela...
Es el nombre de una vena que recibe la sangre del cerebro, de la cara y del cuello. Desemboca en la vena subclavia, situada debajo de la clavícula.
Proviene del latín vulgar jugularis, del latín clásico jugulus, -i (clavícula, garganta, cuello), diminutivo de jugum (yugo), vinculada ésta a jungo -ngere (juntar, unir, uncir).
La yugular es uno de los principales vasos que se cortan al degollar a alguien; por esa razón, los clásicos latinos usaban el verbo jugulo, -are para referirse al acto de degollar, y jugulator, -oris significaba ‘degollador’ y, por extensión, ‘matador’, ‘asesino’.
Nota de MNB:
Fuerte el vocablo. Tenemos que saber los significados, origen e historia de las palabras, aunque nos duela...
jueves, diciembre 20, 2007
domingo, diciembre 16, 2007
¿SUCUCHO O SOCUCHO?
SUCUCHO, SOCUCHO:
El Diccionario del lunfardo, de José Gobello, define sucucho como una voz de origen americano que significa ‘chiribitil, habitación muy pequeña’.
Algo semejante dice el Diccionario de la Academia de socucho , sin duda la misma palabra, a pesar de la apofonía en la primera vocal.
Sin embargo, Corominas estima más probable que se trate de una derivación del término vascuence zokotxo, diminutivo de zoko (rincón).
Y en efecto, en el Diccionario marítimo español de Martín Fernández de Navarrete (1830), socucho es definido como «cualquier rincón estrecho que por construcción resulta en las partes más cerradas de las ligazones, como en los delgados entre popa y proa».
En el diccionario gallego de Cuveiro figura "sucucho: rincón" y en el de Lorenzo, Murga y Ferreiro (1864) se dice: "sucucho: hueco (... que) regularmente está en los camarotes y sirve para guardar objetos de poco bulto».
En diversos países de América se distribuyen ambas variantes. En Colombia, Rufino José Cuervo definió sucucho, pero en México y en Chile se registra también la variante socucho.
En resumen, lo más probable es que se trate de un término de origen vascuence y de uso inicialmente náutico en español. Por cierto, no pertenece al lunfardo rioplatense.
(La Palabra del Día).
El Diccionario del lunfardo, de José Gobello, define sucucho como una voz de origen americano que significa ‘chiribitil, habitación muy pequeña’.
Algo semejante dice el Diccionario de la Academia de socucho , sin duda la misma palabra, a pesar de la apofonía en la primera vocal.
Sin embargo, Corominas estima más probable que se trate de una derivación del término vascuence zokotxo, diminutivo de zoko (rincón).
Y en efecto, en el Diccionario marítimo español de Martín Fernández de Navarrete (1830), socucho es definido como «cualquier rincón estrecho que por construcción resulta en las partes más cerradas de las ligazones, como en los delgados entre popa y proa».
En el diccionario gallego de Cuveiro figura "sucucho: rincón" y en el de Lorenzo, Murga y Ferreiro (1864) se dice: "sucucho: hueco (... que) regularmente está en los camarotes y sirve para guardar objetos de poco bulto».
En diversos países de América se distribuyen ambas variantes. En Colombia, Rufino José Cuervo definió sucucho, pero en México y en Chile se registra también la variante socucho.
En resumen, lo más probable es que se trate de un término de origen vascuence y de uso inicialmente náutico en español. Por cierto, no pertenece al lunfardo rioplatense.
(La Palabra del Día).
lunes, diciembre 10, 2007
¿NAVIDAD O NATIVIDAD?
La Navidad (latín: nativitas, 'nacimiento' ) es una de las fiestas más importantes del Cristianismo, junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén.
Esta fiesta se celebra el 25 de diciembre por la Iglesia Católica, la Iglesia Anglicana, algunas otras Iglesias protestantes y la Iglesia Ortodoxa Rumana; y el 7 de enero en otras Iglesias Ortodoxas, ya que no aceptaron el calendario juliano, que reformó el Papa Gregorio XIII.
Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’.
En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnacht, que significa ‘noche de bendición’.
Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la Natividad (o sea, el nacimiento) de Jesús de Nazaret en este Mundo.
Esta fiesta se celebra el 25 de diciembre por la Iglesia Católica, la Iglesia Anglicana, algunas otras Iglesias protestantes y la Iglesia Ortodoxa Rumana; y el 7 de enero en otras Iglesias Ortodoxas, ya que no aceptaron el calendario juliano, que reformó el Papa Gregorio XIII.
Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’.
En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnacht, que significa ‘noche de bendición’.
Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la Natividad (o sea, el nacimiento) de Jesús de Nazaret en este Mundo.
viernes, diciembre 07, 2007
martes, diciembre 04, 2007
¿QUÉ LES PARECE ESTA HISTORIA SOBRE HÉROES?
HÉROE:
La veneración y el respeto a los héroes se cuentan entre las tradiciones más antiguas de la Humanidad.
Los primeros ejemplares del homo sapiens temían y respetaban a los más fuertes y a los más ancianos, que en aquella época podían llegar a los treinta años.
Los pueblos prehistóricos indoeuropeos llamaban seros a aquéllos que les daban protección.
Mil años después, surgió entre los aedos griegos –los cantores de hazañas épicas como tal vez fuera Homero– la figura mítica del héroe, un personaje generalmente emparentado con los dioses, como Aquiles o Eneas, que llamaron heros.
La palabra fue adoptada en latín por Virgilio como hçrôs, con la denotación de un semidiós, hijo de un mortal con una diosa, pero Cicerón aplicó el vocablo a los hombres célebres de su tiempo.
El español heredó la palabra latina, que aparece por primera vez en nuestra lengua en el Vocabulario de Alonso de Palencia (1490) como heroes, definidos como "fuertes varones" o heroas ("medio dios que tenian opinión de las heroas").
La palabra se tildó durante mucho tiempo como heróe, incluso en la primera edición del Diccionario de la Academia, pero la acentuación actual fue seguida por Góngora y Lope de Vega.
Este último fue el primero que habló en castellano de heroína, una palabra que ya había sido empleada en latín por Ovidio, aunque referida apenas a la mujer o a la hija de un héroe.
La primera heroína por sus propios méritos de la historia tal vez haya sido Juana de Arco, aunque los ingleses no lo crean así.
Hoy en día las cosas han cambiado:
Los héroes del siglo XXI son más bien los jugadores de fútbol, –seguidos por miles de personas en las canchas de fútbol y por millones en la televisión, los actores y actrices de cine y algunos líderes políticos. O los ‘superhéroes’ , personajes de ficción de poderes sobrenaturales divulgados en las tiras cómicas y en la televisión.
(La Palabra del Día)
La veneración y el respeto a los héroes se cuentan entre las tradiciones más antiguas de la Humanidad.
Los primeros ejemplares del homo sapiens temían y respetaban a los más fuertes y a los más ancianos, que en aquella época podían llegar a los treinta años.
Los pueblos prehistóricos indoeuropeos llamaban seros a aquéllos que les daban protección.
Mil años después, surgió entre los aedos griegos –los cantores de hazañas épicas como tal vez fuera Homero– la figura mítica del héroe, un personaje generalmente emparentado con los dioses, como Aquiles o Eneas, que llamaron heros.
La palabra fue adoptada en latín por Virgilio como hçrôs, con la denotación de un semidiós, hijo de un mortal con una diosa, pero Cicerón aplicó el vocablo a los hombres célebres de su tiempo.
El español heredó la palabra latina, que aparece por primera vez en nuestra lengua en el Vocabulario de Alonso de Palencia (1490) como heroes, definidos como "fuertes varones" o heroas ("medio dios que tenian opinión de las heroas").
La palabra se tildó durante mucho tiempo como heróe, incluso en la primera edición del Diccionario de la Academia, pero la acentuación actual fue seguida por Góngora y Lope de Vega.
Este último fue el primero que habló en castellano de heroína, una palabra que ya había sido empleada en latín por Ovidio, aunque referida apenas a la mujer o a la hija de un héroe.
La primera heroína por sus propios méritos de la historia tal vez haya sido Juana de Arco, aunque los ingleses no lo crean así.
Hoy en día las cosas han cambiado:
Los héroes del siglo XXI son más bien los jugadores de fútbol, –seguidos por miles de personas en las canchas de fútbol y por millones en la televisión, los actores y actrices de cine y algunos líderes políticos. O los ‘superhéroes’ , personajes de ficción de poderes sobrenaturales divulgados en las tiras cómicas y en la televisión.
(La Palabra del Día)
viernes, noviembre 30, 2007
martes, noviembre 27, 2007
DEL ORIGEN Y FORMACIÓN DE LA LENGUA ESPAÑOLA.
Nuestra Lengua se llama española, porque se formó en España.
También se le nombra castellano, porque empezó a formarse en Castilla.
El idioma español está integrado principalmente por elementos latinos, árabes y griegos.
El cálculo aproximado de los diversos elementos es el siguiente:
Palabras latinas: 73%
Palabras árabes: 17%
Palabras griegas: 5%
Otras lenguas: 5%
Otras lenguas son: francés, inglés, italiano, alemán.
En el próximo "post," entregaremos vocablos de las distintas lenguas de donde proviene nuestro idioma.
También se le nombra castellano, porque empezó a formarse en Castilla.
El idioma español está integrado principalmente por elementos latinos, árabes y griegos.
El cálculo aproximado de los diversos elementos es el siguiente:
Palabras latinas: 73%
Palabras árabes: 17%
Palabras griegas: 5%
Otras lenguas: 5%
Otras lenguas son: francés, inglés, italiano, alemán.
En el próximo "post," entregaremos vocablos de las distintas lenguas de donde proviene nuestro idioma.
sábado, noviembre 24, 2007
FANÁTICO.
El fanático es el que defiende con tenacidad desmedida creencias u opiniones, sobre todo cuando son religiosas o políticas.
En un sentido menos categórico, también se les adjetiva de este modo a las personas que se entusiasman por algo ciegamente como la literatura, el deporte o la ópera.
En Roma de la Antigüedad, recibían el calificativo de fanáticos los sacerdotes del templo de Bellona, diosa de la guerra, patrona de los guerreros.
Cuando se realizaban festivales en honor a esta divinidad, los sacerdotes recorrían las calles de la ciudad, al son de trompetas y, a medida que se desplazaban, iban rasgando sus vestiduras y auto infiriéndose heridas en las extremidades, hasta el extremo que la sangre salpicaba a los espectadores.
En aquel tiempo, se pensaba que estos religiosos sufrían el influjo belicoso del templo de Bellona.
En latín, la locución fanum significa templo, voz que originó el término fanaticus, para identificar a quienes pertenecían en cuerpo y alma a un templo determinado.
En cambio, la palabra latina, profanus aludía a quienes permanecían fuera del templo.
"Curiosidades del Mundo Militar".
(Héctor Velis-Meza)
En un sentido menos categórico, también se les adjetiva de este modo a las personas que se entusiasman por algo ciegamente como la literatura, el deporte o la ópera.
En Roma de la Antigüedad, recibían el calificativo de fanáticos los sacerdotes del templo de Bellona, diosa de la guerra, patrona de los guerreros.
Cuando se realizaban festivales en honor a esta divinidad, los sacerdotes recorrían las calles de la ciudad, al son de trompetas y, a medida que se desplazaban, iban rasgando sus vestiduras y auto infiriéndose heridas en las extremidades, hasta el extremo que la sangre salpicaba a los espectadores.
En aquel tiempo, se pensaba que estos religiosos sufrían el influjo belicoso del templo de Bellona.
En latín, la locución fanum significa templo, voz que originó el término fanaticus, para identificar a quienes pertenecían en cuerpo y alma a un templo determinado.
En cambio, la palabra latina, profanus aludía a quienes permanecían fuera del templo.
"Curiosidades del Mundo Militar".
(Héctor Velis-Meza)
martes, noviembre 20, 2007
VICTIMAS DE LA DELINCUENCIA
UN AMIGO MÉDICO ME TRAJO UNA PASTILLA DE PROPÓLEO.
Propóleo:
Los griegos llamaban própolis a las puertas de una ciudad, voz formada por el prefijo pro- y polis (ciudad). Más tarde, Plinio empleó esta palabra en latín para dar nombre a la cera –extraída de las yemas de los árboles– con la que las abejas recubren la entrada de sus colmenas a fin de protegerlas contra hongos y bacterias.
Las propiedades antibióticas y fungicidas de esta sustancia, que en nuestra lengua se llama propóleo, eran conocidas desde la más remota antigüedad por los sacerdotes egipcios, por los médicos griegos y romanos así como por algunas culturas sudamericanas.
Ciertamente, propóleo está vinculada a través de polis con muchas otras palabras de nuestra lengua, tales como político (relativo a la ciudad), metrópolis (ciudad madre) y policlínica (establecimiento de salud pública para la atención de una ciudad).
Cabe añadir que polis proviene del sánscrito pur (ciudad fortificada), que se encuentra en el nombre de Singapur (ciudad de los leones).
(La Palabra del Día).
Los griegos llamaban própolis a las puertas de una ciudad, voz formada por el prefijo pro- y polis (ciudad). Más tarde, Plinio empleó esta palabra en latín para dar nombre a la cera –extraída de las yemas de los árboles– con la que las abejas recubren la entrada de sus colmenas a fin de protegerlas contra hongos y bacterias.
Las propiedades antibióticas y fungicidas de esta sustancia, que en nuestra lengua se llama propóleo, eran conocidas desde la más remota antigüedad por los sacerdotes egipcios, por los médicos griegos y romanos así como por algunas culturas sudamericanas.
Ciertamente, propóleo está vinculada a través de polis con muchas otras palabras de nuestra lengua, tales como político (relativo a la ciudad), metrópolis (ciudad madre) y policlínica (establecimiento de salud pública para la atención de una ciudad).
Cabe añadir que polis proviene del sánscrito pur (ciudad fortificada), que se encuentra en el nombre de Singapur (ciudad de los leones).
(La Palabra del Día).
jueves, noviembre 15, 2007
¿SABÍA USTED N° 2 ?
...EN QUÉ CONSISTE LA ANFETAMINA Y SUS CONSECUENCIAS?
ANFETAMINA:
La anfetamina es un facilitador de la transmisión nerviosa mediante la adrenalina, potente estimulante del sistema nervioso central. En 1919, se sintetizó en Japón la metanfetamina; y en 1944, en los laboratorios de la corporación suizo-alemana Ciba-Geigy (hoy Novartis), el metilfenidato.
El uso médico experimental de las anfetaminas comenzó en los años 1920. La droga sería utilizada desde entonces por los militares de varias naciones, especialmente de la fuerza aérea, para combatir la fatiga e incrementar la alerta entre las milicias.
En 1927, la propiedad de la anfetamina de elevar la presión sanguínea, contraer los vasos sanguíneos, y dilatar los pequeños sacos bronquiales, dio lugar a su comercialización, inicialmente como el inhalador Benzedrina.
Como droga, la anfetamina, más conocida popularmente como speed o anfeta, es utilizada para pasar largas noches sin dormir, apareciendo en forma de polvo, fácilmente obtenible, que es inhalado. Los efectos van desde euforia, vista borrosa y energía no habitual a sudoración, vómitos y ataques de ansiedad.
Los consumidores pueden pasar varios días consecutivos sin dormir, con el consecuente cansancio psíquico que lleva a veces a crisis de paranoia y ansiedad.
La anfetamina produce un síndrome denominado ‘psicosis anfetamínica’, parecido a la psicosis cocaínica o a la esquizofrenia paranoide.
La palabra proviene del inglés amphetamine, un acrónimo formado a partir de su denominación química a(lpha) m (ethylbeta) -ph(enil) -et(hyl) -amina.
INTERESANTE TEMA TAN ACTUAL.
(La Palabra del Día)
ANFETAMINA:
La anfetamina es un facilitador de la transmisión nerviosa mediante la adrenalina, potente estimulante del sistema nervioso central. En 1919, se sintetizó en Japón la metanfetamina; y en 1944, en los laboratorios de la corporación suizo-alemana Ciba-Geigy (hoy Novartis), el metilfenidato.
El uso médico experimental de las anfetaminas comenzó en los años 1920. La droga sería utilizada desde entonces por los militares de varias naciones, especialmente de la fuerza aérea, para combatir la fatiga e incrementar la alerta entre las milicias.
En 1927, la propiedad de la anfetamina de elevar la presión sanguínea, contraer los vasos sanguíneos, y dilatar los pequeños sacos bronquiales, dio lugar a su comercialización, inicialmente como el inhalador Benzedrina.
Como droga, la anfetamina, más conocida popularmente como speed o anfeta, es utilizada para pasar largas noches sin dormir, apareciendo en forma de polvo, fácilmente obtenible, que es inhalado. Los efectos van desde euforia, vista borrosa y energía no habitual a sudoración, vómitos y ataques de ansiedad.
Los consumidores pueden pasar varios días consecutivos sin dormir, con el consecuente cansancio psíquico que lleva a veces a crisis de paranoia y ansiedad.
La anfetamina produce un síndrome denominado ‘psicosis anfetamínica’, parecido a la psicosis cocaínica o a la esquizofrenia paranoide.
La palabra proviene del inglés amphetamine, un acrónimo formado a partir de su denominación química a(lpha) m (ethylbeta) -ph(enil) -et(hyl) -amina.
INTERESANTE TEMA TAN ACTUAL.
(La Palabra del Día)
sábado, noviembre 10, 2007
DEFENSA.
Defensa:
Antiguamente —y aún hoy en muchos países— los organismos oficiales encargados de asuntos militares eran llamados Ministerio de Guerra, un nombre que aludía exactamente a la función que cumplían: hacer la guerra o prepararse para ella.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los gobernantes fueron comprendiendo que la guerra suele ser una empresa que da poco prestigio y que quienes se defienden de ella se granjean más simpatía por parte del público y de la prensa.
Así, los ministerios pasaron a llamarse, simpáticamente, ‘de Defensa’, así como las asignaciones presupuestarias se llamaron ‘gastos de Defensa’, aunque estuvieran destinadas a atacar a otros países.
En efecto, mientras hoy se entiende que hacer la guerra es una tarea menos noble que lo que se creía algunos siglos atrás, las invocaciones a la ‘defensa nacional’ todavía despiertan sentimientos patrióticos. Algún ingenuo podría pensar que si todos se defienden, nadie hará la guerra, pero los hechos no confirman esa suposición.
Defensa se formó en latín a partir del verbo latino defendo, -ere, que se derivaba, a su vez, del verbo arcaico fendo, -ere (incitar, estimular, golpear), que ya no era usado en la época clásica.
A este verbo se antepuso el prefijo de-, que en este caso significa ‘rechazar’, ‘repeler’, para formar defendere (rechazar a un enemigo, proteger o protegerse). Si a fendere se antepone el prefijo ob- (hacia delante, con el sentido de oposición), éste se convierte en of- (por estar antes de f), y se forma offendere (chocar con algo, golpear algo, disgustar a alguien), de donde se derivó nuestro verbo ofender.
(La Palabra del Día).
Antiguamente —y aún hoy en muchos países— los organismos oficiales encargados de asuntos militares eran llamados Ministerio de Guerra, un nombre que aludía exactamente a la función que cumplían: hacer la guerra o prepararse para ella.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los gobernantes fueron comprendiendo que la guerra suele ser una empresa que da poco prestigio y que quienes se defienden de ella se granjean más simpatía por parte del público y de la prensa.
Así, los ministerios pasaron a llamarse, simpáticamente, ‘de Defensa’, así como las asignaciones presupuestarias se llamaron ‘gastos de Defensa’, aunque estuvieran destinadas a atacar a otros países.
En efecto, mientras hoy se entiende que hacer la guerra es una tarea menos noble que lo que se creía algunos siglos atrás, las invocaciones a la ‘defensa nacional’ todavía despiertan sentimientos patrióticos. Algún ingenuo podría pensar que si todos se defienden, nadie hará la guerra, pero los hechos no confirman esa suposición.
Defensa se formó en latín a partir del verbo latino defendo, -ere, que se derivaba, a su vez, del verbo arcaico fendo, -ere (incitar, estimular, golpear), que ya no era usado en la época clásica.
A este verbo se antepuso el prefijo de-, que en este caso significa ‘rechazar’, ‘repeler’, para formar defendere (rechazar a un enemigo, proteger o protegerse). Si a fendere se antepone el prefijo ob- (hacia delante, con el sentido de oposición), éste se convierte en of- (por estar antes de f), y se forma offendere (chocar con algo, golpear algo, disgustar a alguien), de donde se derivó nuestro verbo ofender.
(La Palabra del Día).
miércoles, noviembre 07, 2007
sábado, noviembre 03, 2007
HÁBEAS CORPUS.
Hábeas corpus:
Este sintagma del lenguaje jurídico proviene de la expresión latina "habeas corpus ad subiiciendum" (‘que tengas tu cuerpo para mostrar’ o que ‘tu cuerpo sea mostrado’), y se emplea para denominar el derecho de un ciudadano que preso a comparecer en forma pública e inmediata ante un juez, para que éste resuelva si su detención fue legal y si debe ser puesto o no en libertad.
La primera vez que se empleó esta expresión fue en la Carta Magna, arrancada por los nobles ingleses al rey Juan Sin Tierra en 1215, por la cual la soberanía pasó del monarca a la nobleza, formándose una organización que perdura hasta nuestros días con el nombre de Cámara de los Lores.
En la Carta Magna se establecía que ningún hombre libre podría ser detenido, preso, ni desposeído de sus propiedades sin una ley previa que justificase tales actos. Según el texto de la Carta Magna, «Nadie puede ser castigado de ninguna manera, sino por sentencia legalmente pronunciada contra él, por sus iguales o pares, según la ley del país. A nadie debe rehusar el Rey pronta justicia, la que no podrá ser vendida a persona alguna».
A pesar de que todo indica que la expresión "hábeas corpus" nació allí, el principio jurídico en el cual se basa ya existía en el Derecho Romano, en el recurso conocido como "Interdicto de homine libero exhibendo" (recurso de mostrar al hombre libre), expresado en la fórmula "Quem liberum dolo malo retines, exhibeas", que se aplicaba a todo particular que restringiera la libertad de un hombre que tuviera derecho a ella, para que lo presentara de inmediato ante el pretor, quien decidiría al respecto.
La locución "hábeas corpus" ha sido castellanizada e incluida en el Diccionario de la Real Academia, por lo que se debe escribir con tilde, de acuerdo con las normas de nuestra lengua.
(La palabra del día).
Este sintagma del lenguaje jurídico proviene de la expresión latina "habeas corpus ad subiiciendum" (‘que tengas tu cuerpo para mostrar’ o que ‘tu cuerpo sea mostrado’), y se emplea para denominar el derecho de un ciudadano que preso a comparecer en forma pública e inmediata ante un juez, para que éste resuelva si su detención fue legal y si debe ser puesto o no en libertad.
La primera vez que se empleó esta expresión fue en la Carta Magna, arrancada por los nobles ingleses al rey Juan Sin Tierra en 1215, por la cual la soberanía pasó del monarca a la nobleza, formándose una organización que perdura hasta nuestros días con el nombre de Cámara de los Lores.
En la Carta Magna se establecía que ningún hombre libre podría ser detenido, preso, ni desposeído de sus propiedades sin una ley previa que justificase tales actos. Según el texto de la Carta Magna, «Nadie puede ser castigado de ninguna manera, sino por sentencia legalmente pronunciada contra él, por sus iguales o pares, según la ley del país. A nadie debe rehusar el Rey pronta justicia, la que no podrá ser vendida a persona alguna».
A pesar de que todo indica que la expresión "hábeas corpus" nació allí, el principio jurídico en el cual se basa ya existía en el Derecho Romano, en el recurso conocido como "Interdicto de homine libero exhibendo" (recurso de mostrar al hombre libre), expresado en la fórmula "Quem liberum dolo malo retines, exhibeas", que se aplicaba a todo particular que restringiera la libertad de un hombre que tuviera derecho a ella, para que lo presentara de inmediato ante el pretor, quien decidiría al respecto.
La locución "hábeas corpus" ha sido castellanizada e incluida en el Diccionario de la Real Academia, por lo que se debe escribir con tilde, de acuerdo con las normas de nuestra lengua.
(La palabra del día).
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