domingo, septiembre 23, 2007

LABERINTO.

LABERINTO:

En la civilización egea, que se desarrolló antes de la llegada de los helenos, era común la construcción de enmarañados laberintos en cuyos innumerables corredores, cámaras y vericuetos solían perderse los visitantes.

Los latinos llamaron a estas construcciones, labyrinthus, del griego, labyrinthos, una palabra que, según el lingüista francés Antoine Meillet, especializado en lenguas indoeuropeas, probablemente es de origen cario.

Los carios eran uno de los pueblos del mar Egeo, desplazados por los helenos unos nueve siglos antes de nuestra era.

El más famoso de aquellos laberintos era, sin duda, el de Creta que, según la mitología griega, fue construido por Dédalo para encerrar al mítico Minotauro, un animal sanguinario con cuerpo humano y cabeza de toro.

(La palabra del día).

10 comentarios:

Cococita dijo...

A veces la vida es un verdadero laberinto lleno de vicisitudes, penurias varias y alegrìas pocas.
Michssss, como que ando medio filòsofa hoy.
Un abrazote sureño.

Amor dijo...

el laberinto es también una imagen poética y filosófica de la que se puede tirar para muchas ideas esperanzadoras de

amor

MNB dijo...

Cococita:
¡Arriba los corazones, mija!
Los laberintos físicos son los peligrosos... Tienen una puerta de entrada y la misma para salir. Lo importante es no perderse.
Estando en Toledo, era tal la multitud que me acordé de Hansel y Gretel y pensé: ¿Por qué no dejé unas miguitas de pan para saber volver?
Abrazos de la agotadora Capital.

Amor:
No tenía idea de la existencia de una imaden poética y filosófica llamada "laberinto".
Estuve averiguando y sólo encontré que "laberinto" es una imagen literaria del erotismo.
Y que Allan Poe es el creador de un laberinto literario, lleno de contradicciones y enigmas.
¿Tú me puedes informar más sobre este tema?
Cariñosos saludos a ti y a tu bella Natasha.

...Hijo del Quijote dijo...

1º Buen andar

2º Me encantan los laberintos.

3º Eso dicho anteriormente sobre la hazaña de los caballeros tratando de apuntar con su lanza en medio de una sortija, también me encantó.

4º Reitero mis agradecimientos y esos dichos suyos sobre mi idioma medieval -precario y autogestdao- pues solo son atrevimientos e intentos de mi parte. Por ello envié misiva virtual con el fin de agradeceros del modo más directo vuesas palabras, llenas de gentileza y con elogios -que viniendo del suyo oficio y su persona- resultan una verdadera lisonja a mis quehaceres y aficiones... y lo hago extensivo a la vuestra labor traer aquí enseñanzas y colaboraciones con las enmiendas y aclaraciones, tan útiles y necesarias de vuestro espacio.

5º Afectos.

6º HdQ

esteban lob dijo...

Después de leer la majestuosidad del lenguaje antiguo del Hijo del Quijote, me he quedado sin palabras adecuadas para entrar al laberinto presente. Más vale así.

MNB dijo...

Hijo del Quijote:
¡Qué bueno que te hayan gustado mis palabras "sortija" y "laberinto".
Te agradezco tu especial misiva virtual y que la hayas transcrito en mis lares.
Tú sabes que muchas personas gozan tu lenguaje medieval y esperamos que nos vuelvas a visitar.
Cariños.

Esteban:
Es verdad. Difícil hablar después de las palabras de este Caballero feudal.
Un abrazo.

TheJab dijo...

...y ahora ¿cómo salgo de aquí?

Saludotes.

MNB dijo...

Thejab:
¡Qué tierno eres!
Saldrás igual como entraste.
Y después me cuentas el epílogo.
Abrazotes.

Luis Seguel Vorpahl dijo...

MNB El único modo de salir del laberinto es muriendo, mientras eso llegue hay que caminar intentando ver alguna luz, quizás llevando una lámpara que, lo sabemos, poco a poco se va apagando. El laberinto fue inventado, creado, como una forma de mostrar la realidad, genial, dolorosamente genial porque un labertinto con salida conocida no es laberinto, es una mentira. Claro podemos creer que son sólo algo físico, sin vida, aunque muy dentro sabemos que son algo más que eso. Por esa razón nos atraen y nos asombran y cuando nos topamos, aunque sea solamente la idea de un laberinto, algo se gatilla dentro de nosotros. Linda idea, un labertinto infinito

MNB dijo...

Ay, Luis, qué difícil, poeta y triste te pusiste.
Parece que hay una esperanza de salir bien de un laberinto...
Abrazos.